domingo, 23 de noviembre de 2008

Sobre la propiedad intelectual.

Bien. Hace no mucho tiempo, buscando algo de poesía por la red, me di con una sorpresa bastante (des) agradable. Habían pirateado un poema mío en un foro de Testigos de Jehová.

Un tipo con el nick de Rey Leonidas se adjudicó mi poema "1080". Dijo que era suyo, y dijo no ser merecedor de los halagos que los demás miembros del foro le hicieron por tan "sublime sensibilidad".

Resultó que el tipo no sólo lo había hecho con mi poema, sino con el de otros autores, firmándolos como suyos. Pero para no hacer mucho escándalo, decidí mandar un mensaje a los moderadores de dicho foro para saber qué podían hacer al respecto, explicado cuál era el problema. No recibí respuesta alguna, por tanto, me ví en la imperiosa necesidad de reclamar yo mismo, cual huelguista de la CGTP, el hecho de leer un poema mío con la firma de otro autor.

Los demás participantes del foro se enojaron, retiraron los comentarios favorables hacia esa persona. Los moderadores le dijeron la "vela verde" al sujeto y resolvieron poner quienes eran los autores reales de los poemas pirateados. No me sentí del todo bien por ello, lo que más me importaba era que el tipo quede desenmascarado, pero me pareció un poco escandaloso el asunto, quizás un poco más escandaloso de lo que esperaba.

De más está decir que no pretendo demostrar a quien lee esto si lo que digo es verdad o sólo me estoy dando aires de importancia, así que no pienso poner el link del foro aquel.

A la pregunta ¿Qué se siente que te pirateen? debo contestar lo siguiente:
Si siente raro, te sientes bien y mal a la vez. Bien porque sabes que lo que has escrito ha gustado, ha movido alguna fibra y por esa razón alguien siente la necesidad de decir que es suyo. Mal porque me parece de lo más bajo apropiarse de la inspiriación de otra persona.

Eso por eso que deberían haber leyes en internet sobre la propiedad intectual y derechos de autor. Cuando Lars Ulrich logró que Napster dejará de ser un lugar donde la gente bajaba música como "Pedro en su casa" los cibernautas pegaron el "grito en el cielo", y es que como ellos no son los que se matan produciendo un material que costó sangre, sudor y lágrimas es fácil molestarse por algo que creen que merecen: tener todo gratis.

No sólo el peruano es pendejo, todos los que están en el internet siempre quieren beneficiarse gratuitamente con cosas que no lo son. Es distinto cuando te bajas un programa de la red que tiene licencia libre.

Creo que esto nunca se detendrá. Siempre habrá gente ladrona que, sin el menor remordimiento, estará dispuesta a apropiarse de algo que no le pertenece o algo por lo cual debe pagar primero antes de poseerlo. Pero así es la vida. Eso es la cultura de la corrupción que pulula por el mundo entero, obviamente, en menos escala que la rodea a mi bienamado Perú.

Dejo esta reflexión: "El Perú es un país hermoso... lástima que esté lleno de peruanos"

Y me refiero al peruano pendejo, al ladrón, al vago. No a aquel que día a día se rompe el lomo para llevarse un pan a la boca.

Me siento bien, sí; me piratearon. Es una especie de honor. Pero siento pena por aquellos que no se inspiran de otro, sino que se roban todo, de aquellos que si pudieran, se robarían cada grano de arena que existe en la Tierra.

2 comentarios:

Maria dijo...

Yo creo que el peruano pendejo lo somos todos. Y el problema no es el peruano, sino la moral en casa. La familia. Si no tuviste cánones morales en casa, vas a ser un mal hermano para tu projimo. Si a nadie le importó impartirte lecciones de ética o fidelidad, no te importará pasar por la cabeza de nadie, o ser hipócrita, o hacer daño a los demás. Todo parte de la educación de las escuelas, pero principalmente del núcleo de la sociedad : la familia. Por consiguiente yo culparía a los factores indirectos (las telelloronas que muestran día a día como ser tramposo y superficial) las series policiales y los noticieros (que didácticamente nos graban en el alma y la mente solo la peor imagen del hombre en el mundo) y los videojuegos (que entrenan a los bebes, niños y adultos en el arte de robar y matar. Claro ke el factor detonante de todas esas psicosis es el canon moral inculcado en el hogar. No es culpa del individuo, sino del entorno y la cultura chatarra. El PEru y su gente son víctima de las políticas liberales.

Carla dijo...

Ey! Que mal lo que te hayan copiado! Que tontos (digo tontos porque nose si te gusta que dejen malas palabras)
Ponete una licencia creative commonds (creo que se escribe asi) qe es para que nadie lucre, copie o modifique tu obra.
Saludos!